Aquí comenzó todo, mi felicidad era obvia, no habían pasado ni 5 minutos y no podía dejar de sonreír...
Sentimos una conexión y de eso estaba segura. Tal vez no era la más bonita que habías visto ese día, tal vez no fui con la que mejor la pasaste esa semana, tal vez no eras como lo esperaba, tal vez no eras a quien buscaba... Eras mi nuevo deseo, un nuevo sueño.
Cada palabra que dijiste, la guardo en mi memoria, lo que nos contamos, hablarte, sólo era gloria para mí.
Sin precipitarme puedo decir, que quisiera tenerte el resto de mi vida para ~vivir realmente, que podrías ser mi cielo, mi luna y mis estrellas, podrías ser el viento, las raíces y las hojas de mi piel, podrías ser quien no buscaba pero que era para mí. Aún así no soy quien buscas en este momento. No es que no te quiero, es que lo hago demasiado. No soy vos para saber o sentir, pero con lo poco que conozco sé, y aunque me duele aceptarlo, que buscas algo diferente, y esto es por el momento en el que estamos del tiempo.
Necesitas a alguien más independiente, que llore y piense menos, que disfrute y se divierta más. Necesitas quien te ame, pero no te necesite, necesitas a alguien que no te piense desde que despierte hasta que duerma. Alguien que te deje ser libre siendo imponente contigo.
Y que puedo hacer, si lo que puedes sentir es que te quiero limitar aunque no sea de obligar.
Te quiero demasiado, te quiero a mi lado, por eso no puedo seguir pensando en futuros contigo, no puedo seguir esperando crear algo profundo en tu alma, pues mis actitudes no te agradan, y mis maneras no te alcanzan, sobre actúo, sobre pienso, soy mujer y aún así no es pretexto.
Soy persona y sin sonar como nada sé que tengo oportunidades, sé que hay tiempo y muchas personalidades, pero sólo a vos te veo, sólo contigo imagino y siento, pero lo que percibo es que no es así en tu mirada, y aunque no sea así, no sé como actuar, no puedo hacer nada.
Mis impulsos me alejan de vos, mi falta de control es el gran problema.
No te culpo si crees que sobre actúo, no te culpo si te molestas, tampoco te culparé si lo consideraras una etapa, una loca más que siente todo en cada poro de su piel, el triple de lo que tu pudiste sentir ese día, ese día que ahora es un ayer.
Somos jóvenes, me encontraste, te encontré, en momentos de descubrimiento, de esperanza y poca fé. No hablaré del dolor que esto me causa, es tu felicidad para lo que mis palabras alcanzan.
En mis noches seguirás siendo la luz de la luna, seguirás sonando entre cada pensamiento, seguirás siendo la imagen de mis recuerdos, pero esta pausa es mía, con la esperanza de ser yo la que olvida, encontrarte de nuevo, pero quien lo sabe, porque tu mundo se moverá, eso lo sé y de cierta manera me da paz, pero no soy yo a quien veras, en tu juventud, en tus noches de fiesta, en este café, en tu casa, o en aquel bar...