Karina Murillo
Where the inspiration flows in words, what my soul is made of ...
jueves, 25 de abril de 2019
Recuerdo de un Café
jueves, 22 de septiembre de 2016
Cómo correr
En una inmensidad de palabras, me sumergo cada vez más entre luces y pensamientos.
Solo observo, escucho y pienso, siendo una presencia estática en un mundo en movimiento.
Pero aún así no quedo sin sentimientos, al contrario; me hundo en ellos.
Como correr en el lugar donde nos han puesto, si para recargar la mente aveces hay que deconstruir nuestros universos.
Asimilando el por venir, el predecible por venir, me ahogo en más palabras, en mis ideas, en más miradas; en aquellas tiernas manos, que un día fueron desgastadas.
Es imposible no vivirlo, también no conseguirlo.
¿Seran las horas mis enemigas, serán las mismas mi tranquilidad y mis sonrisas?
Ansío ver llegar ese momento, fuera de cualquier encadenamiento.
Por tanto sigo sin aliento, buscando no perder ante todo lo que siempre niego.
martes, 10 de mayo de 2016
Mis nervios se enojan conmigo, no saben cuantas veces los he sacudido esperando tus palabras, esperando ver tu sombra acercarse cada noche entre las luces de la calle, entre estrellas y manos sudorosas, esperando una sonrisa y ansiando eternamente ese segundo en el que decidiste que querías besarme o acariciarme; con tus manos o con tu voz.
Mis ojos ya no saben si tienen problemas de bipolaridad cuando no saben si llorar por que quiero tus abrazos y aún no te veo, o si llorar de felicidad por que cada que los tengo exploto mil veces en mil sonrisas.
Mi piel me reclama por ser indecisa cuando no sabe si primero quiero acariciar tus pecas o si prefiero tocar tus cejas; si prefiero besar tus labios o si me decido por tus manos.
Y mi vida... Mi vida ríe conmigo, cada vez que mis miedos me golpean, me asustan y me molestan, por que nunca había estado tan segura de que estaría acompañada por tu vida tantos minutos de felicidad, tantos días de aprendizaje, tantos meses de confianza y tantos años de amor.
martes, 3 de mayo de 2016
Grito en silencio, golpeando las almohadas, sin voz ruego al universo.
Despierto y cada movimiento es un motivo más.
Enciendo mi pensar.
Qué sueño?
Me recuesto de un lado al otro, observo el cielo, enciendo un cigarro.
No recuerdo, aún no encuentro ni quiero pensar.
A dónde voy?
Es su mano mi guía, mis pies lo caminan, hay luz en mí.
Observo e imagino. Es algo nuevo.
Podré llegar?
Me pregunto pero no me respondo.
Al menos puedo amar.
Puedo amar?
Necesito que sobreviva.
Es mi fuego, es mi fuerza, es mi sueño.
Pero a dónde llegan?
Al vacío de mi cuerpo.
Bailan, pero no reaccionan.
Muerde. Pero no hiere.
Miedo.
jueves, 24 de septiembre de 2015
Tengo frío
Llega ese momento en el que sientes frío, tu piel se eriza, tus brazos buscan abrigos, cobijas, buscas café o chocolate, pero nada de eso lo quita, por que lo que buscas es piel, esa única piel, que de no saber de su existencia no sentiría frío, puesto que no extrañaría su calor, no necesitaría su confort.
Mil cobijas no suplicarian en vano darme el sustento que me dan esos brazos, aún sin cubrirme como ellas, aún si la sensación se siente como si esos brazos cubrieran hasta mis huesos.
Seguiría deseando esos días de lluvia en mi cama, perdida entre almohadas; pero ahora me dan miedo esos días si no estoy segura de que tendré descanso en su pecho y que perderé mi cabeza entre la piel de su cuello.