Me encanta pensar que es tanto el amor que te tengo, que mi cuerpo no tiene espacio suficiente para almacenarlo, mi espíritu no tiene espacio suficiente para bailar alegre por eso y mi alma no llega a tener aire suficienre para gritar aún más lo que necesita y quiere estar al lado de la tuya.
Mis nervios se enojan conmigo, no saben cuantas veces los he sacudido esperando tus palabras, esperando ver tu sombra acercarse cada noche entre las luces de la calle, entre estrellas y manos sudorosas, esperando una sonrisa y ansiando eternamente ese segundo en el que decidiste que querías besarme o acariciarme; con tus manos o con tu voz.
Mis ojos ya no saben si tienen problemas de bipolaridad cuando no saben si llorar por que quiero tus abrazos y aún no te veo, o si llorar de felicidad por que cada que los tengo exploto mil veces en mil sonrisas.
Mi piel me reclama por ser indecisa cuando no sabe si primero quiero acariciar tus pecas o si prefiero tocar tus cejas; si prefiero besar tus labios o si me decido por tus manos.
Y mi vida... Mi vida ríe conmigo, cada vez que mis miedos me golpean, me asustan y me molestan, por que nunca había estado tan segura de que estaría acompañada por tu vida tantos minutos de felicidad, tantos días de aprendizaje, tantos meses de confianza y tantos años de amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario