Sabes... Hoy es uno de esos días en los que "te das cuenta" de algo que es obvio, siempre se ha sabido, pero lo conviertes en palabras, lógicas, crudas, reales.
"Me dí cuenta", más bien caí en cuenta de que la vida no tiene vuelta atrás.
Existe el pasado, en parte es presente porque es una realidad que existe en nuestras memorias, las cuales tenemos en el ahora; pero aunque se vaya a los mismos lugares, aunque se hablen los mismos temas, se hagan las mismas cosas, se use lo mismo, nunca serán auténticamente iguales a la primera vez que fueron.
Nunca.
Puedes contar los pasos exactos de un punto a otro en la misma dirección, caminarlos de la misma manera, que el factor tiempo te da una nueva fecha y una nueva hora.
Existen las costumbres, las rutinas, pero el espacio en el tiempo que requieren contradicen el mismo concepto.
No existe la repetición.
Aunque escribas el mismo número, aunque hagan replicas casi exactas de algo, vinieron después del primero.
Aveces quisiera cambiar algo que comenzó de una manera a otra, se puede hacer, pero no deshacer.
Comenzó.
Una historia comienza y aunque sea en la memoria, en los recuerdos de los demás, aunque quedaran las huellas pero no las vuelvas a ver, ahí está.
Es frustrante, pero te hace verlo desde otra perspectiva. No puede terminar. No tiene fin.
Que gracioso no? El infinito es una realidad.
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